martes, 2 de junio de 2009

¿Por qué mienten los Presidentes?

Es casi imposible hablar de mentiras y mentirosos, sin traer a cuento a Pinochio, la famosa marioneta del cuento de Carlo Collodi, condenado a que le crezca la nariz cada vez que dice una mentira. Quizás por esta razón no debería sorprendernos tanto que Richard Nixon sea recordado por sus mentiras y por su nariz. Es bastante probable que la canción"Mr. President (Have Pity on the Working man)" de Randy Newman, haya sido inspirada en el presidente Nixon. Bueno en realidad a Nixon le dedicaron textos mucho más duros, como por ejemplo "Four Dead in Ohio" de Neil Young, sin embargo siempre negó ser mentiroso. Es lógico, de haberlo aceptado habría dicho la verdad.

Algunos presidentes ha estado tan convencidos de sus mentiras, que al final se han convencido de que decían la verdad. Ronald Reagan nunca estuvo en acciones de combate en la segunda guerra mundial, sin embargo tuvo la oportunidad de ver bastantes películas sobre el mismo tema (hay que recordar que fue un actor mediocre). En un cierto punto en su vida, mezcló las escenas de Hollywood con su vida (probablemente durante su campaña presidencial), y al final de sus días estaba convencido de que realmente había participado en acciones de guerra (probablemente por el alzaimer), tanto como Johnny Weissmuller de que era el verdadero Tarzan.

El principe heredero de esta edad de la mentira ha sido George W, Bush. Seriamos injustos afirmando que ha sido el mayor mentiroso de todos. Lo que si es cierto es que sus mentiras están tan frescas, que todos las deberíamos recordar, a menos que padezcamos amnesia selectiva, del tipo que hace que olvidemos todo lo que no nos conviene. Saramago lo ha nominado Mentiroso Emérito. Es más, dice que Bush es un cowboy que se piensa así mismo como dueño del mundo, y por lo tanto ve al resto de la humanidad como ganado. A pesar de todo, W. o bien miente por cuenta propia; o de su padre, o en nombre del imperio. Es lo mismo. Como decía Benedetti: el problema no es el pecado original, sino las fotocopias.

¿Por qué mienten nuestros presidentes? ¿En nombre de quién mienten nuestros presidentes? Ese es un par de buenas preguntas, pero no necesariamente las únicas, ni las últimas acerca de la mentira presidencial. El famoso buratino (marioneta) de Carlo Collodi en el final de la versión original es ahorcado por sus travesuras y sus mentiras. Sin embargo en la versión censurada del cuento, al final se convierte en niño de verdad y todos quedamos felices y contentos. La verdad es que a los mentirosos los deberían de castigar, no neceseriamente como en la versión original de Pinochio (que en realidad fue el castigo que le aplicaron a Sadam), pero al menos los deberían obligar a escribir más de mil veces "esas cosas no se hacen", como sugiere Serrat con los burócratas que se portan mal. Algo está claro: nuestros presidentes no mienten por cuenta propia. En eso se parecen a Pinochio, hay que recordar que Pinochio era una marioneta, y estos personajes no actúan por cuenta propia, siempre hay alguien manejando sus hilos. En este contexto es irrelevante si piensan por cuenta propia, o si realmente piensan. Ni siquiera cometen pecados originales.

Hay que recordar que las marionetas son parte de un espectáculo en el que generalmente el público es de la clase más inocente, es decir niños y niñas. Los que manejan al títere o marioneta programan su actuación para transmitir un mensaje deseado a los niños. En la mayoría de casos, el mensaje es una lección moral que llevará a los niños a portarse bien. Pero el contenido del mensaje solo lo pueden decidir los dueños del espectáculo. Si un títere ya no sirve por viejo, por gastado, o por lo que sea, lo cambian y ponen a otro. ¿Quien es el público de nuestros títeres presidenciales? Obviamente, como en el negocio de los títeres o marionetas o buratinos, el público debe ser el sector más inocente de la sociedad. Solo así podemos explicarnos de que a pesar de que se entrega un país casi en bancarrota, los dueños del espectáculo nos vengan con el cuento de que las encuestas le otorgan una nota de aprobación al presidente saliente Tony Saca, en esta historia, el buratino del espectáculo.


lunes, 18 de mayo de 2009

¿Política Energética o Plan de Negocios?

Llama poderosamente la atención que a pocos días de la toma de posesión del nuevo gobierno, el ministerio de economía juramenta al Comité Consultivo del Consejo Nacional de Energía, el cual de acuerdo a información conocida a través de los medios, tiene por misión cuidar que se cumplan los objetivos de la política energética nacional. Esto es lo más simpático de toda esta historia. No existe nada ni siquiera remotamente parecido a una política energética de parte del estado salvadoreño. Lo que hemos experimentado durante los 20 años de gobiernos conservadores, apunta exactamente en la dirección contraria, es decir a desmontar la capacidad de intervención del estado en el sector energético. Durante la euforia "neo-con" de los años noventa se repetía hasta la saciedad que "la mejor política en este y en otros sectores es no tener política". Esta retórica se mantuvo intacta hasta que el precio del barril de petróleo alcanzó los $140 en el mercado mundial, y el galón de combustible (gasólina y diesel) sobrepasó los $5 en El Salvador. ¿Entonces, de qué política energética estamos hablando? Si hablamos del brochure de política energética que hizo público el ministerio de economía en mayo 2007, entonces si que se trata de un chiste de mal gusto. En Energías Renovables no explotadas en El Salvador (Eólico , Solar, etc.), este documento resume la política energética a una lista de "buenos deseos", similar a las cartas que los niños escriben a Santa Claus. En el tema de Eficiencia Energética, el documento de política energética del Gobierno de El Salvador carece de metas cuantificables, y más aún, revela el temor de adquirir compromisos verificables. Por otra parte, los proyectos concretos corresponden a hechos consumados que ya existían a la hora de elaborar el documento, como por ejemplo: los dos proyectos hidroeléctricos [los cuales ya formaban parte del portafolio de proyectos de CEL desde hace varios años]; los proyectos de gas y carbón de La Unión; y la Interconexión Centroamericana. Sin embargo, aún en estos casos lo que se propone es más de lo mismo. De los costos de la interconexión ($330 Millones), el sector privado aporta un 25%; y al final se convierten en operadores de la red. Por otra parte, los nuevos proyectos de generación en base a carbón (250 MW) y gas natural (600 MW), ubicados en La Unión, requieren una ampliación local de la red de transmisión [la cual ya fue financiada por el estado]. Estos 2 proyectos, que equivalen aproximadamente a la demanda actual de El Salvador, aparentemente han sido diseñados pensando más en la Integración Energética Centroamericana, que en satisfacer el crecimiento del consumo y de la demanda en El Salvador. Una vez en operación, los ticos y los nicas tendrán energía limpia; mientras que los habitantes de La Unión recibirán dósis personales y colectivas de calentamiento global. Lo peor de todo, es que el costo del kWh en El Salvador puede incluso aumentar.

En el Sector Eléctrico, los resultados de más de una década de desregulación son bastante claros. El costo de la energía (kWh) en el AMSS (Area Metropolitana de San Salvador) para consumidores residenciales, es equivalente al valor promedio de las tarifas eléctricas residenciales en EE.UU. El consumidor promedio [154 kWh] salvadoreño debe pagar el equivalente a 5 días de salario mínimo. En 1994, el Gobierno de El Salvador, preparándose para la restructuración del sector eléctrico [es decir, para vender las distribuidoras], se embarcó en el Programa de Expansión Sector Energía, proyecto de $332 Millones, de los cuales $215 corresponden a un préstamo BID. Los costos anuales de los subsidios en este sector parecen ser del mismo orden de magnitud que el monto que el gobierno de El Salvador recibió por la venta de las distribuidoras, y por otra parte es poco probable que las inversiones realizadas por las distribuidoras [desde la privatización] sean equiparables al monto del Programa de Expansión Sector Energía, financiado por el estado salvadoreño por medio de préstamos internacionales que aún estamos pagando. Por esta razón, es poco sorprendente que la calidad del sistema de transmisión [estatal] sea significativamente superior a la calidad del sistema de distribución [privado].

En resumen, un verdadero mapa de ruta de política energética debería de empezar con el compromiso por parte del ejecutivo de revisar a profundidad el modelo del sector electricidad. No se debe confundir Política Energética con Plan de Negocios, y al parecer el documento de política energética elaborado por el ministerio de economía, a lo sumo llega a borrador de un plan de negocios, bastante malo por cierto. La Real Politik no aparece en ninguna parte de dicho documento, empezando ciertamente por el caso ENEL, continuando con la decisión de concesionar a privados la central El Cimarrón; .... Y por qué no decirlo, la instalación de una planta de carbón en nuestro país, en un momento en que por ejemplo, la administración Obama se opone firmemente a autorizar nuevas centrales de ese tipo en EE.UU. Esas son las verdaderas decisiones de política energética. De eso hay que hablar. Obviamente estos temas no son apropiados para ser tratados por comisiones, ni por comisionados. Especialmente si [algunos de] los integrantes de las comisiones carecen de poder de decisión, o peor aún, si pudieran presentarse situaciones de conflictos de intereses. El tema de la energía no debe permanecer marginado del menú principal de la agenda nacional. Esa, ni más , ni menos, es la herencia que nos quieren dejar.

domingo, 17 de mayo de 2009

Inventarios

Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo
mismo a duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé
para quién seguir viviendo.


Conocí la obra de Benedetti por azar. Era el cumpleaños de Luís Albarrán, y camino a la celebración me detuve en el apartamento de Luis Díaz, y "esperar", que en la mayoría de circunstancias es el verbo menos bello, en este caso fue la ocasión de ojear un libro colocado, como sin intención, en la mesa de sala del pequeño apartamento que servía de refugio a mis amigos periodistas. Se trataba de "Inventario", una recopilación de todos los textos escritos por el poeta hasta esa fecha (aproximadamente 1983-84). Aquella lectura transcurrió como una prueba contrarreloj, ya que tenía la certeza de que ese libro no lo volvería a ver en mucho tiempo. En El Salvador de los años 80, vender libros de escritores como Mario Benedetti podía ser una actividad muy peligrosa, como efectivamente ocurrió con la librería Neruda. también era peligroso traerlos del extranjero, como sucedió también con Guillermo Espinoza, un joven periodista mejicano, quien fue capturado en aquel tiempo en la frontera terrestre entre El Salvador y Guatemala, por intentar introducir entre otros objetos subversivos, al menos un libro de Benedetti. De aquella sesión de lectura, me impresionó la sencillez de sus textos, algo que aparentemente sus detractores nunca le han perdonado, pero sobretodo por romper con "los poemas llenos de corzos y gacelas, animales que aquí no hay". Al llegar a "Poemas de Otros" me di cuenta que al menos uno de esos poemas ya lo habíamos escuchado en boca de los cantantes de auditorium en la Universidad. Uno de ellos, del cual solo recuerdo su primer nombre [Víctor], interpretó en el auditórium Miguel Mármol, el poema "Te Quiero", a finales de los años setenta. Seguramente que fue durante esa sesión, en casa de uno de los tocayos, cuando descubrí "Táctica y Estrategia". Puedo decir sin ninguna reserva, que lo primero que experimenté tras leer dicho texto, fue una gran dosis de envidia. No hay duda de que ese es el texto que yo desearía haber escrito alguna vez:

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible


mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con que pretexto
pero quedarme en vos

..........

Y por supuesto que en Canciones de Amor y Desamor brillaban con luz propia: "Estados de Animo", "Te Quiero", "Hagamos un Trato", "No te Salves", y otros textos que han pasado a ser parte del repertorio de la esperanza y del amor-desamor. Inventario de poemas convertidos en canciones primero por Alberto Favero; y luego como una evolución natural de su historia de amor con nuestro continente, por Joan Manuel Serrat. De la mano de Serrat conocí "El Sur también Existe", y "Defended la Alegría". Luego llegarían sus recitales a Dos Voces con Daniel Viglietti, en donde nos tocan el amor propio con "A Roque"-"Daltónica", y sus inimitables "Refranívocos". Después de aquel primer encuentro con Benedetti [en casa de los tocayos], y lo que llegaría ser la primera parte de su Inventario, puedo afirmar con mucha seguridad, que aquellos poemas, aquellas canciones, llegaron a mi vida para quedarse. Y no podría ser de otra manera, al menos en mi caso, después de leer textos como "Casi un réquiem": Mientras mi padre se asfixia en la pieza 101/ mientras mi padre se asfixia como un pobre pájaro definitivamente vencido/ y usa su último hilo de voz para un quejido humilde que parte el alma/ fuera de este recinto suceden cosas/........ Años después, yo mismo vería morir poco a poco a mi padre en la cama 7/21, definitivamente vencido como un pobre pájaro, al igual que el padre de Benedetti, y desde entonces no he tenido la cordura de al menos intentar escribir algo tan humano, como lo que escribió Benedetti frente a la muerte de su padre, porque el dolor, y la derrota también son parte de nuestra humanidad, pero no todos podemos afrontarlos....

Algunos dicen que Benedetti, quien nos mandó Defender la Alegría, ya no pudo seguir haciéndolo tras la muerte de Luz, quien fuera su amor, su cómplice, su todo: Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo mismo a duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé para quién seguir viviendo. Quién podría culparlo, después de leer su "Bodas de Perla", en donde relata como conoció y como amó, a lo largo de una vida llena de exilios y desexilios, a Luz, su musa de toda la vida:

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos


A pesar de que esta era una noticia esperada, yo pasaré el resto de mi vida asimilándola. Cuando Shanva me llamó el domingo por celular, la noticia fue como del rayo, y como dice Silvio: Hace quince segundos/ que se murió el poeta/ y hace quince siglos/ que notamos su ausencia. Como lo expresó el propio Benedetti tras conocerse el asesinato del Che: Así estamos consternados rabiosos aunque esta muerte sea uno de los absurdos previsibles.... Nos deja una herencia rica en cantos de libertad, esperanza y de amor-desamor. También como parte de un humanismo sin mayúsculas y sin comas sus textos incluyen el dolor la derrota y los exilios-desexilios que padeció casi siempre en primera persona del singular y del plural.



REFRANIVOCOS
***
Dime con quien andas y te diré go home

***
Un Torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo

***
Lo más grave no es el pecado original; sino las fotocopias

***
O sea, que contra el optimismo no hay vacuna

****
Más vale borracho conocido que alcohólico anónimo

****
Ante la tentación del precipicio, la mejor solución es el fornicio



BODAS DE PERLAS

a luz

Después de todo que complicado es el amor breve
y en cambio que sencillo es el largo amor
digamos que éste no precisa barricadas
contra el tiempo ni contra el destiempo
ni se enreda en fervores a plazo fijo
.....

he aquí que mi mujer y yo somos lo que se llama
una pareja corriente y por lo tanto despareja
treinta años incluidos los ocho bisiestos
de vida en común y en extraordinario

alguien me informa que son bodas de perlas
y acaso lo sean ya que perla es secreto
y es brillo llanto fiesta hondura
y otras alegorías que aquí vienen de perlas

cuando la conocí
tenía apenas doce años y trenzas negras
y un perro atorrante
que a todos nos servía de felpudo
yo tenía catorce y ni siquiera perro
calculé mentalmente futuros y arrecifes
y supe que me estaba destinada
mejor dicho que yo era el destinado
todavía no sé cuál es la diferencia

así y todo tardé seis años en decírselo
y ella un minuto y medio en aceptarlo
...........

íbamos a casarnos por la iglesia
y no tanto por dios padre y mayúsculo
como por el minúsculo jesús entre ladrones
con quien siempre me sentí solidario
pero el cura además de católico apostólico
era también romano y algo tronco
de ahí que exigiera no sé que boleta
de bautismo o tal vez de nacimiento


si de algo estoy seguro es que he nacido
por lo tanto nos mudamos a otra iglesia
donde un simpático pastor luterano
que no jodía tanto con los documentos
suscintamente nos casó y nosotros
dijimos sí como dándonos ánimo
y en la foto salimos espantosos
......

es bueno tener a mi mujer aquí
aunque silenciosos y sin mirarnos
ella leyendo su séptimo círculo
y adivinando quién es el asesino
yo escuchando noticias de onda corta
con el auricular para no molestarla
y sabiendo también quién es el asesino

la vida de pareja en treinta años
es una colección inimitable
de tangos diccionarios angustias mejorias
aeropuertos camas recompensas condenas
pero siempre hay un llanto finísimo
casi un hilo que nos atraviesa
y va enhebrando una estación con otra
borda aplazamientos y triunfos
le cose los botones al desorden
y hasta remienda melancolías

siempre hay un finísmo llanto un placer
que a veces ni siquiera tiene lágrimas
y es la parábola de esta historia mixta
la vida a cuatro manos el desvelo
o la alegría en que nos apoyamos
cada vez más seguros casi como
dos equilibristas sobre su alambre
de otro modo no habríamos llegado a saber
qué significa el brindis que ahora sigue
y que lógicamente no vamos a hacer público.

23 marzo 1976




DESAPARECIDOS

Están en algún sitio/ concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas/ las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada


nadie les ha explicado
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos


ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen....


CARTA AL COMISARIO DEL CIELO

Lo decidí antenoche mientras iba
caminando sin rumbo y sin apuro
bajo la lluvia lenta mansa justa

no voy a ir así que no me espere....

me consta que allí están los delatores
si delataron por la buena causa
y los torturadores si invocaron
a Dios la democracia y la familia
...

y los estafadores si estafaron
antes de darse a la filantropía
.....

diga si quiere que me fui al infierno
pero si esta palabra está vedada
o si al decirla arriesga usted su puesto
diga sencillamente que renuncio
porque el cielo está tan organizado
que en su autopista no hay como extraviarse
bajo la lluvia lenta mansa justa.


CASI UN REQUIEM

Mientras mi padre se asfixia en la pieza 101
mientras mi padre se asfixia como un pobre pájaro definitivamente vencido
y usa su último hilo de voz para un quejido humilde que parte el alma
fuera de este recinto suceden cosas
el presidente Nixon sale indemne de un examen médico de rutina
el presidente el mismo que también parte el alma pero con napalm
jòvenes camboyanos de educación pentagonal decapitan cadáveres norvietnamitas y se fotografían sonrrientes con una cabeza en cada mano
el venerable heath vende sus armas a los arcángeles de sudáfrica
y aquí en Montevideo eficaces torturadores compran tiernos regalos para dejar en esta noche de reyes a sus bien alimentados pichones
todo esto mientras mi padre que fue un hombre decente y generoso se asfixia y muere en la pieza 101

enero 5 de 1971


TEORIA Y PRACTICA

Señoras y señores
hoy trataremos del imperialismo
tema difícil si los hay
y a veces engorroso de sitiar
en sólo media hora de pésimas noticias

en consecuencia intentaré abordarlo
tal como en un pasado alegre y misterioso
se solía abordar los bajeles piratas
quiero decir
de un modo irregular

digamos por ejemplo
que una campana suena a lo lejos mansa
y purifica el diálogo y se queda
como el sol en las copas de los árboles

a pesar del calor el horizonte
se pone su bufanda
y unos pájaros sueltos y agilísimos
la recorren
y no son golondrinas

nada de eso es el imperialismo

digamos por ejemplo
que una muchacha quiebra la mañana
con sus caderas móviles
sus ojos perentorios
sus labios de cosecha
su paso que no pasa
y el muchacho espera invencible y modesto
la incluye en su destino la estudia poro a poro
y así centineleándola
se atreve o no se atreve

tampoco eso es el imperialismo

digamos por ejemplo
que un niño escucha el mundo y decidiéndose
le echa su bocanada de candor
aprende cómo son sus pies y se los come
discute con el techo y lo convence
llora para variar y porque sabe
que a su alarido comparece el seno
con su promesa láctea y esa piel
que le gusta sentir junto a los párpados
y sabe que es feliz aunque no sepa
qué precio va a pagar o qué desprecio

tampoco eso es el imperialismo

digamos por ejemplo
que un viejo está aprendiendo el alfabeto
y clava en su memoria los diptongos
y las esdrújulas que son tan cómodas
porque llevan acento indiscutible
tiene rostro de cuáquero este viejo
pero el alma la tiene de resorte
y escribe llubia porque en su campito
nunca vio que lloviera con ve corta

tampoco eso es el imperialismo
.............

señoras y señores
acaba de avisarme un compañero
que afuera nos esperan los señores gendarmes
tal vez para brindarnos alguna clase práctica

deseémonos coraje
y buena suerte

he dicho
muchas gracias



A ROQUE

Llegaste temprano al buen humor
al amor cantado
al amor decantado

llegaste temprano
al ron fraterno
a las revoluciones

cada vez que te arrancaban del mundo
no había calabozo que te viniera bien
asomabas el alma por entre los barrotes
y no bien los barrotes se aflojaban turbados
aprovechabas para librar el cuerpo
usabas la metáfora ganzúa
para abrir los cerrojos y los odios
con la urgencia inconsolable de quien quiere
regresar al asombro de los libres

le tenías ojeriza a lo prohibido
a las desgarraduras para ínfula y orquesta
al dedo admonitorio de algún colega exento
algún apócrifo buen samaritano
que desde europa te quería enseñar
a ser un buen latinoamericano

le tenías ojeriza a la pureza
porque sabías cómo somos de impuros
cómo mezclamos sueños y vigilia
cómo nos pesan la razón y el riesgo

por suerte eras impuro
evadido de cárceles y cepos
no de responsabilidades y otros goces
impuro como un poeta
que eso eras
además de tantas otras cosas

ahora recorro tramo a tramo
nuestros muchos acuerdos
y también nuestros pocos desacuerdos
y siento que nos quedan diálogos inconclusos
recíprocas preguntas nunca dichas
malentendidos y bienentendidos
que no podremos barajar de nuevo

pero todo vuelve a adquirir su sentido
si recuerdo tus ojos de muchacho
que eran casi un abrazo casi un dogma

el hecho es que llegaste
temprano al buen humor
al amor cantando
al amor decantado
al ron fraterno
a las revoluciones
pero sobre todo llegaste temprano
demasiado temprano
a una muerte que no era la tuya
y que a esta altura no sabrá que hacer
con
tanta
vida.



___________________________________________________________________

jueves, 30 de abril de 2009

Dias de Abril y Mayo

Contrabandista de fronteraoficio duro se sabeque pan que niega el gobiernoa balazos igual se haceCANCION DE SANAMPAY

En Abril y Mayo de 1944 los salvadoreños se alzaron contra la dictadura de Maximiliano Hernandez Martínez. El 2 de Abril ocurrió el primer intento, que fue derrotado a los dos días por las tropas leales a Martínez. Finalmente el 26 de abril inició la denominada huelga de brazos caídos, la cual, entre un forzejeo y otro, obligó finalmente a Martínez a dimitir el 9 de Mayo. Mi padre, que era un revolucionario activo en esa época, me contó que el evento final que obligó a Martinez a renunciar fue el asesinato de un estudiante a manos de la policía el día 7 de Mayo. Se trataba de José Wright Alcaine, miembro de una de las familias acaudaladas de El Salvador, quien además era ciudadano estadounidense. El embajador de EE.UU. en El Salvador demandó la renuncia a Martínez. Oferta que el dictador no pudo rechazar. No me queda claro si Wright en realidad era estudiante universitario, lo que si es indiscutible, es que la muerte de un estadounidense influye más que la de cientos o miles de salvadoreños.

Lo que siguió en los meses y años siguientes fue un Martinato sin Martínez. El sucesor de Martínez fue derrocado en Octubre por Osmín Aguirre, y los revolucionarios salvadoreños tuvieron que huir a Guatemala, país en el que se iniciaba la administración de Juan José Arévalo. Los salvadoreños llegaron incluso a instalar un gobierno en el exilio en Ciudad de Guatemala. Mi padre hizo viajes repetidos entre El Salvador y Guatemala haciendo a veces el papel de correo, pero casi siempre el de contrabandista de frontera. En uno de esos viajes, se reunió con un joven activista opositor quien le entregó un mensaje que debía ser llevado personalmente al gobierno en el exilio. La reunión tuvo lugar en Santa Ana en un antro conocido como Molino Rojo. Durante la espera, me contó mi padre en repetidas ocasiones, escuchaban con nerviosismo las canciones de la cinquera (jukebox), una de las cuales quedó grabada para siempre en su memoria. Se trata de "Ramona" una canción famosa a nivel mundial en los años 30- Deben buscar en Atiquizaya a un hombre llamado Ventura V., él les va a ayudar a pasar la frontera- les dijo nuestro personaje. Ventura era un contrabandista de frontera profesional que tenía contactos a ambos lados, y dinero mediante servía a Dios y al Diablo con la misma devoción. Esa tarde encontraron a Ventura, en su casa, y este al percibir la inexperiencia de sus dos interlocutores, les sugirió que fueran a dar una vuelta al pueblo, ya que ese día se estaban celebrando las fiestas patronales- Vayan a la fiesta a darse un poco de aire- les dijo- y a lo mejor se van de regreso para sus casas, pasar la frontera con toque de queda es asunto serio- Entre un golpe de estado y otro el país estaba militarizado, y ser atrapado intentando atravesar la frontera equivalía a una sentencia de muerte.

Mi padre y su acompañante que eran tan insensatos como inexpertos, solamente hicieron un recorrido breve por la feria del pueblo y decidieron regresar con Ventura para anunciarle que estaban listos. Partieron ya entrada la noche. Hicieron la mayor parte del recorrido fuera de la calle principal. Ventura V. que montaba su caballo, conocía de memoria los puntos ciegos de las alambradas entre Atiquizaya y la frontera. El caballo lo conducía certeramente de un punto ciego a otro, y el alicate hacía el resto, hacer y deshacer nudos.- en este punto vamos a regresar a la calle principal- les dijo- si nos ven los soldados, sálvese quien pueda- advirtiendo de las patrullas que podían aparecer de un momento a otro. Cerca de la media noche estaban cruzando un teshcal, para evitar de nuevo la calle principal. En este zona el peligro no eran los soldados, sino las serpientes de cascabel. A la una de la mañana llegaron al Río Paz, y mientras bajaban al nivel del río, mi padre pudo escuchar los golpes de cola de los lagartos que en aquel tiempo abundaban en los ríos mayores de El Salvador. Finalmente, llegaron sin novedad al otro lado, en donde Ventura V., como todo buen contrabandista tenía una casa de seguridad.
















Esa noche descansaron en la casa, y en la mañana a primera hora iniciaron la marcha. A estas alturas, mucho tiempo después de haber escuchado los relatos de mi padre, me he visto forzado a reconstruir pasajes del viaje. Viendo el detalle de la zona con ayuda de las imágenes de Google Earth (en las cuales se puede comprobar que muy cerca de la frontera en efecto existe una zona de lava volcánica, o teshcal), he podido recordar que mi padre intentaba llegar ese día a Yupiltepeque, pero en algún punto de la ruta tomaron el camino equivocado y perdieron horas valiosas. Finalmente llegaron a Yupi o Yupil, desde la parte guatemalteca del volcán Chingo. Durante las horas que pasaron bordeando, y subiendo y bajando el Chingo, pudieron experimentar el fenómeno que los lugareños llamaban el monte vivo. De acuerdo a esa creencia, bajo determinadas condiciones, el comportamiento de los viajeros podía despertar o enojar al volcán y el terreno comenzaba a temblar. Llegaron ya bien entrada la noche, y mientras buscaban una pensión en donde pasar la noche, unos policías se les acercaron, presumiendo que eran exiliados salvadoreños, y les advirtieron que no eran tan bienvenidos. Los acompañaron para buscar un comedor, pero por la hora ya no había comedores abiertos o con disponibilidad de comida, y luego los escoltaron hasta que abandonaron el pueblo, y esa noche tuvieron que dormir en la montaña, a campo raso, y con el estomago vacío. La mala fortuna continuó el día siguiente, ya que a las 6 de a mañana que llegaron al punto de buses, se dieron cuenta que el único autobus que saldría ese día para ciudad de Guatemala, ya había partido. Desayunaron como pudieron, y se pusieron en marcha, a pie, dispuestos a llegar caminando hasta la capital. En algun momento del día los alcanzó un autobus que había partido de Jutiapa, y el conductor se detuvo por lástima, intuyendo que eran salvadoreños, los acomodó como pudo, y fue así que lograron llegar a buen puerto. Llegaron a Guatemala ya bien entrada la noche, y el conductor les sugirió que durmieran en el bus, para evitar ser víctimas de un asalto. De ese viaje en autobus, mi padre nunca pudo olvidar, que entre la carga se encontraban varios canastos con chile picante que habian comenzado a soltar su potencia ya que los canastos de chile iban apilados uno encima de otro. Los dos salvadoreños no pararon de llorar durante todo el viaje, y los chapines no pararon de burlarse. A la mañana siguiente se dirigieron al mercado central a buscar a una tía del compañero de viaje, quien los llevó a su casa, les dió comida y alojamiento, de manera que el día siguiente, ya bien bañados y comidos, pudieron entregar la correspondencia al contacto que tenían en la Asamblea Legislativa de Guatemala. Y así fue como transcurrió el primero de muchos viajes de mi padre como correo revolucionario. Al regreso de otro viaje similar, se incorporó a un grupo de compradores de cerdos, lo cual le permitiría una buena justificación de viaje. Al llegar a la ciudad fronteriza, que en este caso creo recordar que era Metapán, era obligatorio solicitar un salvoconducto para poder continuar viaje hacia el interior de El Salvador. Mientras hacía la fila, mi padre repasaba mentalmente el discurso que repetiría ante el funcionario del gobierno, cuando se dio cuenta de que se trataba de un conocido suyo de nombre Jacinto. La noticia no era del todo buena, ya que despues de la caída de Martínez, una turba había acosado a Jacinto, o Chinto como era conocido, y habían estado a punto de lincharle. Esto había ocurrido en Armenia, ciudad en la que mi padre se encontraba durante los días de abril y mayo, hasta que tuvo que huir tras el golpe de Osmin Aguirre. Jacinto reconoció inmediatamente a mi padre- ¿Y que andás haciendo por aquí Doroteo?- preguntó- Comprando cerdos- respondió mi padre- A mi no me vas a engañar, Yo se perfectamente en lo que andás- le dijo, y continuó- No creas de que por estar en el gobierno, he perdido mi forma de pensar, es por pura necesidad que hago este trabajo, y para que te tragues todo lo que has pensado de mi persona, te voy a dar un salvoconducto para todo el país- mi padre tragó grueso, tomó su salvoconducto, se despidió de Jacinto tratando de no perder la compostura, y se alejó de aquel lugar. En los años siguientes mi padre llegó a tener instalada una imprenta clandestina en la casa rural que ocupaba en Santa Ana, en la que mi hermana y yo viviríamos nuestros primeros años. No me cuesta imaginar, que de esa imprenta salían todos los panfletos revolucionarios que circulaban clandestinamente en la Santa Ana de la primera mitad de los años cincuenta, hasta que nuestra llegada al mundo puso fin a sus correrías como revolucionario del estilo "los que no tienen nada que perder". (....Espero terminar esta historia algún día.)

____________________________________________________________________

jueves, 23 de abril de 2009

Las Reglas del Juego

Ojo por Ojo, y el mundo terminará ciego
GANDHI


El 22 de abril apareció publicado en La Prensa Gráfica un artículo de opinión acerca del holocausto, con el que coincido cuando afirma: "Tenemos la responsabilidad de no permitir el genocidio del pueblo judío, ni de ningún otro pueblo". Esta afirmación debería incluir también al pueblo palestino, que históricamente ha sido la gran victima de los conflictos surgidos en el medio oriente tras la creación del estado de Israel. No pudiendo resistir la tentación de opinar, envié un comentario que básicamente contiene este párrafo, y una referencia a la regla de Oro. Por su utilidad se incluye un resumen de lo que Carl Sagan denomina las Reglas del Juego (que incluye la regla de Oro y otras normas de conducta), adaptadas del libro "Miles de Millones" de Sagan.


La Regla de Oro

La norma más admirada de conducta , al menos en occidente, es la "regla de oro" atribuida a Jesús de Nazaret. Cualquiera conoce su formulación en el Evangelio de san Mateo del siglo I: "Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos".


La Regla de Plata

La regla de plata es diferente: "No hagas a los demás lo que no quisieras que te hiciesen". Martin Luther King rindió tributo a Gandhi como primera persona en la historia que convirtió las reglas de oro o plata en instrumentos eficaces de cambio social. Pero incluso Gandhi tuvo problemas para conciliar el empleo de la no violencia con las necesidades de la defensa frente a quienes seguían reglas de conducta menos sublimes. Además las reglas de oro y plata resultaban totalmente inaplicables en la lucha de Mandela y los suyos en contra del Apartheid. Lo mismo podría decirse del caso salvadoreño.


La Regla de Bronce

"Paga el bien con el bien, pero el mal con justicia", dijo Confucio en parte en respuesta a la regla de Oro. Esta podría llamarse regla de Bronce: "Haz a los demás lo que ellos te hagan". Es la lex talionis, "ojo por ojo y diente por diente". Ojo por Ojo, y el mundo terminará ciego, comentó Gandhi.

La Regla de Hierro

De acuñación inferior es la regla de hierro: "Haz a los demás lo que plazca, antes que ellos te lo hagan a ti". Esta regla parece ser el precepto tácito de los poderosos .

La regla de Hojalata

En el inframundo se encuentra la regla de hojalata: "Trata de ganarte el favor de los que están por encima de ti y abusa de los que tienes debajo". La versión salvadoreña es: "las gallinas de arriba se cagan en las de abajo". Es el lema de los matones y los enrollones (en el significado salvadoreño).

Nepotismo

La otra regla corriente es: "privilegia en todo a tus parientes y haz lo que te plazca con los demás". Esta regla, conocida como nepotismo, es llamada por los evolucionistas "selección de parentesco". La versión aplicada a la política salvadoreña sería: "privilegia en todo a los de tu partido y haz lo que te plazca con el resto".

martes, 21 de abril de 2009

No hay italianos negros

Llegué a Italia a finales de 1989, como refugiado sin status y viví mi soggiorno italiano durante poco más de 3 años. En 1993 decidí que ya era tiempo de regresar, la guerra había terminado, hice maletas (otra vez), y regresé casi con nada, excepto mis discos y mis libros. Creo que todos los que de una manera u otra hemos saboreado el exilio, entendemos muy bien a León Gieco cuando escribe y canta "....desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente" y lo hace sentir como una condena terrible. La experiencia de ser diferente en Italia es muy especial. A los extranjeros que no son de la Unión Europea, ni del G8, se nos llama extracomunitarios. Un porcentaje [creciente] de italianos son racistas, pero a pesar de las tentaciones, a principios de los 90 se veían obligados a hacer buena cara a los turistas japoneses, de la misma manera que hoy se ven obligados a hacer cara amable a los nuevos turistas chinos. El racismo en parte es económico. Dice García Marquez que si tienes dinero cuando visitas Europa, todo el mundo te entiende. Si no tienes dinero, eres extracomunitario. A los iberoamericanos se nos tiende a ver como colombianos, con todo lo que el estereotipo conlleva. Después de un viaje de trabajo a París en 1990 me vi obligado a regresar vía Venezia. Mientras hacía la fila para pasar por inmigración (ciudadanos extracomunitarios en fila separada), me percaté que un grupo de policías antidrogas corrían hacia mi posición y tenían problemas para controlar a un perro enorme, que en realidad parecía estar en control de la situación. Me crucé de brazos resignado al ataque de semejante bestia. Hay que entender que para alguien como yo, con fobia a los uniformes militares y policiales, lo menos que podía esperar era un procedimiento del tipo disparemos primero y preguntemos después. Afortunadamente, el olor rancio a cebollas descompuestas y queso gorgonzola que emitía un colega de trabajo italiano que me había acompañado en el viaje a París, prácticamente fulminó al desventurado can. Hay que entender que estos perritos desarrollan una gran sensibilidad olfativa para hacer bien su trabajo. Esto les permite rastrear cantidades mínimas de sustancias prohibidas en el equipaje o en la ropa de los viajeros. El "tufo" de un ciudadano comunitario puede aniquilar el olfato de un can antidroga, y eso fue lo que ocurrió esa noche en el aeropuerto de Venezia. Los miembros del grupo especial se retiraron avergonzados, y creo que el perro pasó a retiro.

Mi recuerdo de esos años en Bologna, es una dualidad amor-odio. Por una parte conocí gente muy generosa en Bologna, en Ferrara, en Padova, etc. Grandes amigos como Mauro Loggini (quien fue mi mentor en Bologna), Macatto (de quien se rumoró que tuvo un affaire con Doña Blanca), Mauro Bregola, Pino Vicentini, Alberto Marani (quién me salvó del perro), Mazzoni, Paltrinelli y otros desconocidos, como el anciano que se me acercó con curiosidad en una estación secundaria de tren y me relató como durante la segunda guerra había entablado amistad con un soldado brasileño, o el oficial de inmigración que me recibió un 24 de diciembre, pasadas las nueve de la noche, y probablemente al ver mi aspecto de perro abandonado, y luego revisar mi pasaporte en la lista de países que tenía a la mano, decidió permitirme ponerme a salvo en Bologna- Good night, welcome- me dijo en un inglés avinagrado, y me indicó con un gesto que podía avanzar, devolviendo mi pasaporte sin sellar. Pero el huevo de la serpiente- como llama el maestro Bergman a la suma de los horrores del nazismo- el huevo de la serpiente ya estaba incubado. Italia y otros países que después de la guerra eran muy pobres, se convirtieron durante mucho tiempo en exportadores de pobres. Especialmente de pobres del sur de Italia, los meridionales, contra quienes todavía se practica un racismo no muy disimulado. La cultura de Italia, en este sentido, era la de un país de inmigrantes con una diáspora muy grande repartida principalmente en EE.UU., Argentina, Brasil y Venezuela. Para lo que Italia nunca estuvo preparada, era para convertirse en destino de inmigrantes, especialmente norafricanos (los vu- compra de finales de los 80), o filipinos, y por esa puerta abierta también comenzamos a llegar los salvadoreños. La puerta estaba abierta porque Italia no nos pedía visa ( ni a los salvadoreños, ni a muchos otros) para entrar al país. Sin embargo a finales de los 80, la situación se volvió problemática, y los italianos descubrieron que con miles de africanos en las calles, no era tan difícil volverse racistas. En mi caso personal, puedo hacer un recuento de dos incidentes de racismo en los que me vi involucrado. En la primera historia, habíamos quedado con Domenico Mirri, un profesor de la Universidad de Bologna, en reunirnos un sábado para tomar un aperitivo en uno de los bares del centro histórico de la ciudad. No recuerdo si antes o después del aperitivo, el profesor Mirri, que en ese tiempo era una especie de Millman italiano, es decir autor de algunos de los textos de electrónica más populares en Italia, me pidió acompañarlos a él y a su esposa a una joyería muy exclusiva. Años después, Mirri me hizo saber por medio de un amigo común, que mis quejas acerca del racismo en Italia estaban fundamentadas. Durante esa visita a la joyería, los dueños del local activaron las alarmas al percatarse de mi presencia. La intervención de Mirri y su esposa, al enterarse de la situación, evitaron que la cosas pasaran a más, pero seguramente que estuve a un paso de ser remitido por esquinero sospechoso, como diría Roque Dalton- es decir por ser salvadoreño. El segundo relato fue más grave. Una noche me encontraba en la estación de Bologna, de regreso de El Salvador, y esperaba a Marani quien se había ofrecido para recogerme en la estación. Por precaución, esperé en la zona más iluminada de la estación, y mientras esperaba, fui rodeado por un grupo de skin-heads, los jóvenes neo-nazis que pululan por la Europa contemporánea. Para mi fortuna, la policía observaba todo en las cámaras de tv del sistema de vigilancia de la estación, y antes de que los skin-heads pudieran actuar, el operativo policial fue ejecutado y la historia terminó con la captura de los neo-nazis gracias a lo cual puedo contar el cuento. El clima general se contaminó aún más durante el primer gobierno de Berlusconi. Durante mi última visita a Italia, vía Milán a finales de 1993, fui retenido por el oficial de inmigración durante casi una hora, a pesar de tener toda mi documentación en regla. Pero eso no fue nada en comparación a las humillaciones a las que sometieron a los viajeros africanos que hacían fila a mi lado, y la tentación obvia del funcionario de inmigración italiano de provocarme para darle una mínima excusa. A partir de esa experiencia, decidí que había que pensarlo muy bien antes volver a visitar Italia, o por lo menos esperar a que Berlusconi y Compañía pierdan el poder.

Con estos antecedentes, soy el menos sorprendido por los incidentes racistas del fin de semana pasado, en los cuales los tifosi de la Juve entonaron cánticos racistas en contra del jugador italiano -negro-  Balotelli del Inter. Junto con algunos amigos vimos el partido en tv en el canal espn, y la narración del mismo estuvo tan descontextualizada, que los comentaristas nunca mencionaron los incidentes. Las justificaciones del arbitro italiano para no suspender el partido, son tan válidas como las del TSE respecto a la campaña presidencial adelantada en El Salvador. En todo caso, la raza italiana, si es que existe, está condenada a desaparecer. Uno de los hechos que más impresiona a los visitantes salvadoreños al llegar a Italia, especialmente a las zonas más opulentas (norte y centro-norte), es la escacez de niños. En una escuela parvularia de Sasso Marconi, una pequeña ciudad en la que yo trabajé en esos años, se contaban menos alumnos que profesores. Es probable que a esta fecha, la escuela ya haya sido clausurada por falta de alumnos. En una o dos generaciones a lo sumo, los nuevos niños italianos tendrán rostros africanos, filipinos o salvadoreños, por decir algo, y esos mismos rostros se podrán ver en el calcio, y en la Nazionale, como ellos llaman a la selección de fútbol. Es tan solo un asunto de tiempo, para que los insultos que dicen que no hay italianos negros pasen a ser uno entre tantos recuerdos que quedan tirados sin pena ni gloria en el basurero de la historia.

domingo, 12 de abril de 2009

Sucedió un Sábado de Gloria



Sucedió en San Isidro en 1979, o 1978. Durante la ceremonia de los encuentros del viernes santo, el padre Walter dejó ir una homilia que llegó a oídos de los agentes de la guardia nacional. Al día siguiente, los guardias se presentaron en la iglesia buscando al sacerdote, con no tan buenas intenciones. Afortunadamente, en ese momento el padre Walter se encontraba en Armenia y la cosa no pasó a más. Era el tiempo de Monseñor Romero, y en San Isidro no sabíamos que el padre Walter era una visita frecuente de Monseñor. Nosotros no lo sabiamos, pero algo se sentía en el viento. Desde que Walter llegó a San Isidro, organizó a los jovenes en la juventud católica, tal como había hecho en Armenia, y eso provocó que incluso algunos escépticos como yo, participaran por primera y única vez en su vida, en actividades relacionadas con la iglesia. Mi escepticismo era más que razonable. El sacerdote anterior, Oscar Marínez, llevaba una vida que no tenía nada que ver con lo que uno espera de un sacerdote católico. Se emborrachaba con los lugareños, levantaba jovencitas del lugar, fumaba en público, etc. En una ocasión, por casualidad también un sábado de gloria varios años antes, mi hermana y yo servimos como padrinos para la hija de un amigo. Después de la ceremonia oficiada por nuestro personaje, nos fuimos a la casa de los Granados, a comer tamales, y otras especialidades de estación que se ofrecían en ocasión del bautizo. Cerca de la medianoche apareció el padre Oscar y preguntó: ¿No tienen nada bueno?- Él esperaba un ofrecimiento etílico, pero nosotros en esa epoca no eramos alcoholicos practicantes, y nos limitamos a ofrecerle tamales, chocolate, etc. No recuerdo los detalles restantes, pero me imagino que Oscar Martínez tocó retirada en ese momento.

De regreso en la historia original. Esa tarde visité a la Sister Ascanio, en La Casona (la casa de campo de los propietarios de San Isidro), junto con otros miembros de la juventud católica, y le comentamos la situación. Nos pidió mantener la calma y nos proporcionó transporte para ir a Armenia a prevenir a Walter. Era sábado de gloria, y esa noche se debía oficiar una de las ceremonias más importantes de la semana santa. Queríamos evitar que Walter visitara San Isidro, por el peligro inminente que representaba una amenaza de la guardia nacional en aquel tiempo. Llegamos a Armenia a eso de las ocho de la noche, y en cuanto encontramos a alguien dispuesto a escucharnos, le explicamos la situación- no se preocupen- nos dijo- el padre Walter no va a ir esta noche a San Isidro, pero ya que ustedes están aquí, y disponen de transporte, les ruego que lleven con ustedes al sacerdote substituto. Así fue, y mientras regresabamos a San Isidro en la oscuridad del camino, yo contaba los segundos, ya que el peligro se podía cortar con tijeras en el aire. El sacerdote escribió algo en una tarjeta de presentación y me la entregó- en caso de que me suceda algo, por favor llame a este número, soy vicerrector de la UCA,.....- en ese momento me di cuenta de que me había escapado del fuego para caer en las brasas. Durante los primeros años de la guerra, supe que este personaje llegaría a ser el representante del FDR en Europa. El jesuita ofició la ceremonia en la cual se enciende el cirio pascual, y el fuego se distribuye entre la feligresía simbolizando el triunfo de la luz sobre la oscuridad. Vaya que el mensaje bíblico me caló hondo en esas circunstancias. Durante toda la ceremonia serví de asistente del sacerdote jesuita, y no paraba de contar los segundos, especialmente durante la parte de la ceremonia que se desarrollaba en el exterior de la iglesia. Afortunadamente, las aguas se calmaron esa noche, y yo estoy contando este cuento, que sucedió un sábado de gloria.

En 1980, moría asesinado Monseñor Romero, y la mayoría de personajes de la iglesia que he mencionado en este texto tuvieron que huir del país para salvar sus vidas. En Armenia, la mayoría de miembros de la juventud católica fueron asesinados. El sacristán apareció decapitado en represalia por no poder capturar a Walter. Años después supimos que existió una orden de captura y exterminio contra algunos de los miembros de la juventud católica de San Isidro, pero providencialmente un amigo de ellos, servía en el ejercito en ese tiempo, y les advirtió, de manera que escaparon a tiempo salvando así su vida. Los que no estábamos amenazados directamente tuvimos que ausentarnos, y algunos nunca pudimos regresar del todo de esa ausencia.