domingo, 16 de diciembre de 2012

El Mundo es un Pañuelo


-¿Van a matar a mucha gente Papá?
 -Nadie que conozcas querido. Solo extranjeros.
JOHN LE CARRE

El mundo es un pañuelo, casi todo lo que sucede en cualquier rincón del planeta nos atañe directa o indirectamente. Esto es cierto desde siempre, la única diferencia es que hoy es más evidente.

Mi hermana vive en Redding una pequeña ciudad del estado de Connecticut, y uno de mis amigos de infancia vive (o vivía hasta hace poco tiempo) en Danbury otra pequeña ciudad vecina. Ambas ciudades tienen en común que se encuentran a unos 20 kilómetros del epicentro del más reciente capítulo del reality de irracionalidad que vive la sociedad estadounidenense  con las armas de fuego.

En medio del estruendo mediático uno no puede menos que sentir el deber de mostrar un profundo respeto por las historias de maestras y maestros que  arriesgan o incluso  sacrifican sus vidas para proteger a sus pequeños e indefensos alumnos.

Y uno se pregunta: ¿qué sucederá la semana próxima, o la semana después de la semana próxima, cuando las cámaras y los reflectores se alejen de Newtown?  ¿Volverá todo a ser como antes? 

Seguramente que la poderosa maquinaria de relaciones públicas del lobby de la industria de las armas de fuego hará lo necesario para que el resto del mundo (es decir el resto de EE.UU.) deje de pensar muy pronto acerca de lo sucedido en esa pequeña ciudad del estado de Connecticut.

Pero también es seguro que los habitantes de Newtown,  se levantarán el día después de mañana con un trauma que durará por el resto de sus vidas. Así sucedió en Columbine, y así sucedió con los restantes escenarios en donde se ha representado la enésima versión de la misma tragedia. Algunos convertirán ese dolor en una lucha para que la muerte de sus pequeños niños no caiga en el olvido. Para el resto de nosotros  la obligación es más simple:  no olvides.




lunes, 10 de diciembre de 2012

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Oscar Niemeyer


“La vida es demasiado corta, es un minuto. Un minuto que pasa deprisa”



jueves, 22 de noviembre de 2012

Ernesto Cardenal



"Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
 yo porque tú eras lo que yo más amaba 
 y tú porque yo era el que te amaba más. 

Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti 
 pero a ti no te amarán como te amaba yo".

domingo, 11 de noviembre de 2012

Mi Primera Vez en el Campus

Debe haber sido en 1970 (más o menos un año), cuando visité por vez primera el Campus de la Universidad de El Salvador. Los restos de un dirigente de izquierda de apellido Castellanos, llegaban aquel día desde Moscú, y la gente del udn se había organizado para ir primero al Aeropuerto de Ilopango a recibir sus cenizas, y luego al Auditórium de la Facultad de Derecho para participar en el acto político dedicado a honrar la vida y pensamiento de Castellanos.

Para despistar, la delegación de Sonsonate organizó una excursión a la Feria Internacional, y claro, aquella oportunidad de visitar ese evento fue el anzuelo perfecto para que un montón de jóvenes desconocedores del verdadero propósito de la excursión, nos uniéramos al tour. 

De acuerdo al plan, el autobus llegó hasta la feria, y desde ese punto nos trasladamos en autobuses urbanos hasta el aeropuerto. Para jóvenes pueblerinos, visitar el aeropuerto también era algo fascinante, de manera que posponer por unas horas la tan ansiada  visita a la feria no era problema.

Lo que no sabíamos, y todavía no estamos seguros, es que probablemente no pocos de los visitantes del aeropuerto de Ilopango coincidiendo con el arrivo de  las cenizas de Castellanos, serían fotografiados y algunos   inclusive "fichados". Por supuesto, algunos escépticos me han explicado que la precaria organización de los regímenes autoritarios de la época no daba la medida para tanta "inteligencia". Pero bueno, Yo no estaría tan seguro.

Cuando llegamos al Campus, que seguramente en aquel tiempo y en otros tiempos siempre ha estado repleto de "orejas", mi primera impresión fue la de estar ingresando a un potrero o a una finca, a juzgar por el cerco de alambre de púas  que tuvimos que atravesar en lo que ahora es la puerta principal de la Universidad (conocida hoy en día como La Minerva, y punto de encuentro por excelencia de los universitarios).

Nos hicimos paso a empujones en el Auditórium de la Facultad de Derecho, mientras el Dr. Fabio Castillo  Figueroa pronunciaba un discurso de homenaje a Castellanos. Para los jóvenes que habíamos  crecido en familias de activistas, los discursos e inclusive el tono en el  que hablaban los "compañeros" era predecible, e inclusive aburrido, ya que en no pocos casos se creaba la sensación estar escuchando una mala imitación de los discursos de Fidel.    

Pero Fabio era otra cosa. Sin ser un gran orador, su discurso reflejaba su alto nivel intelectual, probablemente demasiado alto para la rígida estructura, de entonces y de  ahora, de la izquierda salvadoreña. Aquella no era la primera vez que veía a Fabio. Lo ví por vez primera durante la campaña presidencial de 1967, en la que participó como candidato por el PAR. Recuerdo nítidamente cuando Fabio llegó al  acto organizado durante aquella campaña en el entonces Parque Infantil de Sonsonate, y saludó por su nombre a Mamaría.

Lo que si me perdí, fue la oportunidad de verlo haciendo campaña en San Isidro en  1967. Fabio llegó un sábado, probablemente el día de pago, y hasta donde recuerdo mientras pronunciaba un discurso megáfono en mano frente al mercadito de San Isidro, apareció Miguel Cara de Ángel, el administrador local, quien pistola en mano lo obligó a suspender su acto político y lo acompañó "amigablemenete" hasta la puerta de la Hacienda. La conmoción que provocó aquel incidente solo fue igualada o superada cuando el día de las elecciones Don Fabían, probablemente después de haberse tomado más de un par de tragos,  le contó hasta a las paredes  que él había votado por Fabio Castillo. 


Epílogo

El periplo semiclandestino que tuvimos  que recorrer en 1970 para homenajear en plena vigencia del régimen autoritario a un dirigente del cual apenas recuerdo el apellido, contrasta  con la despedida desagradecida dedicada la semana pasada al  Dr. Fabio Castillo Figueroa durante su funeral.

Casi al final de aquella jornada, mientras  cruzábamos la cerca de alambre de púas para abandonar el Campus, pudimos presenciar a lo lejos un espectáculo de fuegos artificiales. Creo que se trataba de los festejos por la inauguración de metrocentro o el camino real. La edad de la inocencia  llegaba a su fin.






viernes, 26 de octubre de 2012

Pájaros del Campus

Rey Pájaro (Tyrannus Melancholicus)-Chiyo

Rey Pájaro (Tyrannus Melancholicus)

Zanates

Zanates

Torogóz o Talapo

Torogóz o Talapo

Oriol (Chiltota)

Torogóz o Talapo

Torogóz o Talapo

Azulejo

Azulejo

Azulejo


Gorrión

Gorrión

Pájaro Carpintero

Oriol


Oriol

Oriol

Oriol


Oriol

miércoles, 10 de octubre de 2012

Helpdesk medieval