domingo, 30 de enero de 2011

Los 300 años de Borges

Mientras tanto jodernos, clamaba Borges, a propósito de los 300 años que según sus cuentas tendrían que transcurrir antes de que se hiciera realidad el tipo de estado deseado por él: "Un Estado mínimo, que no se notara. Viví en Suiza cinco años, y allí nadie sabía cómo se llama el presidente". Los 300 años de Borges coinciden con los 200 o 300 años que otros autores como Lampedusa, establecen como medida del "siempre" en términos humanos.

Quizás muy en el fondo -a juzgar por sus gestos- Borges pensaba que para mientras, lo que [todavía] necesitamos en este rincón del mundo son dictadores "buenos", es decir dictadores que son tan buenos que no merecen ser llamados dictadores; sino más bien "santos".

Estas reflexiones me vienen a la mente, en parte por la ola de protestas en el medio oriente, desatadas tras las revueltas de Tunez; y en parte por ese discurso a flor de labio tan persistente en la vox populi salvadoreña, que expresa añoranza por los años de las dictaduras militares, y que tiene en el General Maximiliano Hernandez Martínez, a su referente más concreto.

"L
a nostalgia borra el olor a mierda", la frase acuñada por García Márquez para retratar cruelmente al Doctor Juvenal Urbino al ser recibido por la pestilencia de las aguas negras a su regreso al puerto de Cartagena de Indias, después de pasar todos sus años de estudiante en París evocando y defendiendo, durante sus tertulias, a Cartagena como la ciudad más bella del mundo; también retrata con alguna justicia a los que añoran los métodos de los regímenes autoritarios.

"Algo debía cambiar para que todo siguiera igual", la moraleja de la novela "El gatopardo" de Lampedusa llevada al cine por Visconti, disparada en una reflexión de Lampedusa en boca del príncipe de Salina, bien podría haber sido la inspiración del guión del teatro post-golpista Hondureño, y probablemente el mismo guión se repetirá en Egipto, en donde todavía no conocemos el nombre del nuevo dictador "bueno". "Aquí las cosas siempre serán iguales" -remata el Príncipe de Salina- "y por siempre me refiero a 200 o 300 años, luego todo será peor".

Las analogías entre El Cairo y otros escenarios como La Habana, terminan en el hecho de que Mubarak es el "algo" que debe cambiar para que todo siga igual. En eso están de acuerdo todos los actores externos, incluido Israel. Las voces más débiles a la hora de las negociaciones serán sin duda las de los egipcios de a pie. "Negociaciones pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado". "…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está", sentencia Lampedusa desde las páginas de "El gatopardo".



sábado, 8 de enero de 2011

Bienaventurados

(Joan Manuel Serrat)

Bienaventurados los necios que se arriesgan a prestar consejos
porque serán sabios a costa de los errores ajenos.

Bienaventurados los pobres porque saben, con certeza,
que no ha de quererles nadie por sus riquezas.

Bienaventurados los adictos a emociones fuertes
porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.

Bienaventurados los dueños del poder y la gloria
porque pueden informarnos de qué va la cosa.

Bienaventurados los que alcanzan la cima
porque será cuesta abajo el resto del camino.

Bienaventurados los que catan el fracaso
porque reconocerán a sus amigos.


Bienaventurados los castos porque tienen la gracia divina
y la ocasión de dejar de serlo a la vuelta de la esquina.

Bienaventurados los que aman porque tienen a su alcance
más de un cincuenta por ciento de un gran romance.

Bienaventurados los que están en el fondo del pozo
porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando.

Bienaventurados los que presumen de sus redaños
porque tendrán ocasiones para demostrarlo.

Bienaventurados los que contrajeron deudas
porque alguna vez alguien hizo algo por ellos.

Bienaventurados los que lo tienen claro
porque de ellos es el reino de los ciegos.

jueves, 27 de mayo de 2010

Hijo de la luz y de la sombra

Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

MIGUEL HERNANDEZ

Joan Manuel Serrat recién ha lanzado su último trabajo discográfico "Hijo de la luz y de la sombra" basado en poemas de Miguel Hernández. Esto no tendría nada de extraordinario; pero Serrat es Serrat, y decidió lanzarse en una aventura que a estas alturas del partido ha sido muy arriesgada para él, ya que el LP que grabó hace casi 40 años con los poemas de Hernández tuvo mucho que ver tanto con su carrera, como con la imagen poética que -muchos que no conocíamos a Hernández- nos hicimos de él.

El cantautor se ha tomado muy pocas libertades a la hora de adaptar los textos. En todo caso, es un derecho ganado a pulso tras más de cuatro décadas de ejercer como el gran difundidor de los poetas condenados al olvido por la dictadura franquista. En mi caso personal -de no ser por Serrat- difícilmente habría conocido los textos de poetas como Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Gabriel Celaya, León Felipe y José Agustín Goytisolo.

Para un país que aún no se recupera del todo de los traumas heredados de la dictadura franquista, la figura del poeta sigue siendo incómoda. De hecho, los cargos en base a los cuales la dictadura envió a la cárcel a Miguel Hernández aún no han sido retirados oficialmente, y uno de los poemas seleccionados para este trabajo -Canción del esposo soldado- fue usado como prueba de su afiliación política.

A pesar de los pesares, Serrat asumió este trabajo como si fuese el último. Las arrugas y las cicatrices en la voz del cantautor son meras condecoraciones a la hora de asumir la voz de un poeta que de niño pastoreaba cabras. "Rumbos perdidos a flor de tango" nos cantaba -un Serrat más tarreS que Serrat- en uno de sus trabajos anteriores, pero en "Hijo de la luz y de la sombra" la urgencia de los textos solo permite el ritmo de tango para cantarle al hambre.

Por el cinco de enero,
cada enero ponía,

mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas
,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas
.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras
:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río

y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío
.

Por el cinco de enero,
para el seis yo quería,

que fuera el mundo entero
una juguetería
.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas

mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas
.

Ningún rey coronado,
tuvo pie, tuvo gana

para ver el calzado
de mi pobre ventana
.

Toda gente de trono,
toda gente de bota
s
se rió con encono
de mis abarcas rotas.....


A cien años de su nacimiento, la voz de Miguel Hernández sigue más vigente que nunca, "aventando sus versos redondos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí" según palabras del propio Serrat. Todavía hay millones de niños que sueñan con zapatos y con comida. Todavía hay millones de "niños yunteros". Los niños de la calle se cuentan por cientos o miles de millones.

Serrat no pudo ser más certero a la hora de seleccionar los grandes temas en la obra del poeta, y conscientemente ha asumido no dejar fuera textos en los que Miguel Hernández deja bastante claro su compromiso: Escríbeme a la lucha/ siénteme en la trinchera/ aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo/ y defiendo tu vientre de pobre que me espera/ y defiendo tu hijo./ Es preciso matar para seguir viviendo/ Un día iré a la sombra de tu pelo lejano/ y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo/ cosida por tu mano.


jueves, 6 de mayo de 2010

¿Dónde estás Roque?

“Todas las felicidades cuestan muertos”, dice Silvio Rodríguez en referencia al martirio de Víctor Jara. Eso lo sabemos bien en El Salvador. Nuestro Poeta Nacional Roque Dalton comparte el destino de miles de salvadoreños -la mayoría de ellos muy humildes- asesinados durante la guerra civil. La tumba de Roque -igual que la de miles de desaparecidos- sigue siendo un lugar indefinido en nuestro mapa. Lo único que sabemos es el nombre de los verdugos, ellos saben que sabemos ... y pretenden que no les importa.

Victor Jara -cantautor chileno asesinado el 16 de septiembre de 1973, a pocos días del golpe de estado perpetrado por Pinochet y compañía- tuvo hace un año su segundo funeral, en este caso un funeral de estado encabezado por la entonces presidenta Michelle Bachelet y la viuda de Jara, Joan Turner. La primera vez -
hace casi 37 años- Joan Turner depositó los restos de Jara de manera casi anónima en el cementerio de Santiago. A pesar de todo, sus seres queridos tuvieron durante 36 años el consuelo de conocer la ubicación de la tumba, algo que nunca han tenido los familiares de Roque Dalton.

Supongamos que el estado salvadoreño decidiera realizar funerales de estado, o edificar un mausoleo para Roque Dalton. En primer lugar sería necesario conocer la ubicación de los restos del poeta para exhumarlos y analizarlos por medio de un equipo forense. En ese hipotético escenario, los verdugos de Roque Dalton deberían revelar ya sea la ubicación de los restos, o el sitio exacto en donde el cadáver de Roque fue abandonado a su suerte con la aparente intención de que el olvido lo borrara, que la nada lo devorara.

Tras el revuelo provocado por las demandas -legítimas- de los hijos del poeta, parece poco probable que -al menos en el futuro inmediato- Roque Dalton tenga funerales de estado, o un mausoleo, o que el estado salvadoreño celebre un acto en el que se pida perdón por su asesinato. Ciertamente la obra del poeta es patrimonio de El Salvador, pero seguramente cualquier litigio sobre propiedad intelectual debería favorecer a sus herederos. Por otra parte, resulta paradójico reconocer a Dalton como nuestro Poeta Nacional, reclamar la obra como patrimonio de la sociedad salvadoreña en su conjunto, y al mismo tiempo mostrar semejante indiferencia con la búsqueda de la verdad.

"La verdad puede resultar incomoda, pero el olvido mata", escribe Juan Antonio Martín Pallín en su artículo "No se Puede enterrar el olvido" publicado el 08/10/2008 en El País. Por su parte Joan Manuel Serrat, en el artículo "El Segundo entierro de Victor Jara", escrito para rendir homenaje al cantautor chileno afirma -A quien dice: Dejad en paz a los muertos, les respondo: ¿están los muertos en paz? ¿Estamos en paz con ellos?- la respuesta debería ser más que obvia.

¿Dónde estás Federico? pregunta Natalia Junquera en un artículo publicado el 20/12/2009 en El País, en el que describe la búsqueda infructuosa de los restos del gran poeta español asesinado en medio de la barbarie de la guerra civil española. ¿Dónde estás Roque? preguntamos nosotros 35 años después. Los verdugos de Roque Dalton -sus propios ex-camaradas guerrilleros- llegaron mucho más lejos que los asesinos de Federico García Lorca y los asesinos de Victor Jara, lo cual es decir bastante. Federico fue sepultado, y algún día -más temprano que tarde- sus restos serán encontrados.

El insoportable pasado de los verdugos es un perro fiel que ni los quiere ni los deja. Es una especie de insoportable pesadez del ser -gracias Kundera-. En el año 2100 y después, los salvadoreños continuarán leyendo a Roque Dalton. Su figura no puede menos que seguir creciendo con pasos de gigante. Una mancha insignificante en pie de página -impresa con letras diminutas- en la biografía del poeta será todo lo que la historia guardará de sus verdugos...... eso si el olvido no los borra, si la nada no se los traga.......

viernes, 16 de abril de 2010

Stand and Deliver

"Stand and Deliver" es el título de un film que nos presenta a un tipo de héroe poco común en las producciones de Hollywood. En general es más fácil encontrar largometrajes, teleseries, o documentales dedicados a personajes como Al Capone, o peores -que sin duda los hay- que una producción similar dedicada a Isaac Newton o a James Maxwell. Sin embargo, las excepciones son las que confirman la regla.

La primera vez que tuve oportunidad de ver esta película -al margen de que corresponde al genero de ficción- tuve una sensación de deja-vu. Jaime Escalante, el personaje principal personificado por Edward James Olmos, es un profesor de cálculo -precisamente una de las invenciones de Newton- en Garfield Highschool, una de las escuelas secundarias de más bajo rendimiento del sur de California. Intentar enseñar cálculo diferencial e integral, en una escuela en la que operan pandillas, es algo así como Misión Imposible I, II, y III juntas. Al menos eso es lo que advierten los colegas a Escalante.

Jaime Escalante, fallecido a finales de marzo pasado, alcanzó notoriedad y reconocimiento a partir de los años 80, al lograr incrementar el número de estudiantes de Garfield que lograban superar la prueba A.P. de Cálculo, desde cero hasta unos 30 estudiantes en 1982, y más de 70 en 1987. Los resultados de la generación de 1982 -retratada en el film- eran tan inusuales, que las autoridades del departamento de educación decidieron repetir la prueba, sospechando fraude. El reconocimiento a su labor vino incluso de fuentes tan inesperadas como el entonces presidente Reagan, de quien se dice que en algún momento tuvo la idea de suprimir el Departamento [Ministerio] de Educación de EE.UU.

Lo que está en el centro del argumento, es la situación que generalmente experimentan los maestros al trabajar con estudiantes problemáticos, dentro de escuelas en las que todo es escaso, incluyendo -por supuesto- los buenos maestros. Un personaje -como Escalante- que hace caso omiso de los pretextos y que decide hacer algo para cambiar la situación, generalmente no es visto con buenos ojos por el resto de maestros, especialmente si tiene éxito, ya que de esta manera deja sin excusas a sus colegas.

- Si quiere mejorar los promedios.... cambie el nivel económico de esta comunidad. Uno no puede enseñar logaritmos a analfabetas -argumenta la jefa del Departamento de matemáticas, en una de la discusiones más agrias que han sido recreadas en el film- Estos chicos llegan aquí con una educación elemental. Cada maestro aquí presente está haciendo lo que puede.
- ¡Yo no! -dice Escalante- ¡yo podría enseñar más!
-¿Qué necesita, Sr. Escalante? -pregunta el director.
- ¡Ganas! -responde Escalante, en español, a una audiencia en la que no todos entienden el significado de la palabra- Lo que necesitamos son ganas.

Esta escena me da vueltas en la cabeza cada vez que se reinicia el ritual de nuevo ingreso en la UES -incluyendo las tomas perpetradas por los encapuchados- Es difícil intentar un ejercicio decente de la docencia sin sentirse aludido por ese dialogo demoledor de Jaime Escalante. Sin embargo, sería insensato no reconocer el peso que las limitaciones socio-económicas ejercen tanto en el desempeño, como en las expectativas de los estudiantes. De hecho, el éxito del programa de enseñanza de cálculo de Garfield Highschool declinó debido a la falta de continuidad del apoyo institucional. Al fin y al cabo los estudiantes de Garfield Highschool no provienen de Beverly Hills.

En la UES se ha mantenido durante varios años un programa para jóvenes talentos de matemáticas, el cual ciertamente no ha estado exento de controversia dentro del campus. A inicios de la actual administración, incluso se llegó a temer la cancelación del mismo, ya que se trataba de uno de los proyectos más emblemáticos de la administración de la Dra. María Isabel Rodríguez. A pesar de los pesares, en días recientes hemos conocido la noticia de que Nahomy Hernandez -una de las estudiantes participantes en dicho programa- ha sido aceptada por el MIT (Massachusets Institute of Techhnology). Con lo que representan los costos de un programa de élite en una universidad con recursos limitados, más vale que Nahomy efectivamente pueda estudiar en el MIT, y que algún día sus logros puedan tener algún impacto en nuestra sociedad.

En la Facultad de Ingeniería de la UES se sabe desde hace unos 25 años que aproximadamente solo la cuarta parte de los estudiantes de nuevo ingreso aprueban las asignaturas del primer año. Ciertamente que en los cursos de matemáticas y física -que los estudiantes toman durante el primer año- se estudia el cálculo y otros descubrimientos de Newton, de manera que algunos de los obstáculos -o pretextos como preferiría llamarles Escalante- que los enseñantes deben superar son bastante similares a los que encontró Escalante en Garfield: estudiantes en desventaja por su extracción social -incluyendo sus prerrequisitos educativos- y una institución en donde las cosas buenas son preciosas y escasas.


viernes, 26 de marzo de 2010

El Diablo en el Paraíso

Los pajes son coronados
los reyes friegan el piso
el diablo en el paraíso
y presos van los soldados
se perdonan los pecados
fusilamiento de jueces
en seco nadan los peces
será un acabo de mundo
cuando en los mares profundos
las arboledas florecen.

Los justos andan con grillos

y libres van los perversos
noventa cobres un peso
seiscientos gramos un kilo
los futres andan pililos
los gordos son raquíticos
brincaba un paralítico
sobre un filudo machete
ocho por tres veintisiete
divide un matemático.

VIOLETA PARRA

"Dios es búlgaro, pero el árbitro era francés"
HRISTO STOICHKOV

El diario italiano La Repubblica difundió el pasado 25 de marzo, imágenes de G. W. Bush en Haití dando la mano a ciudadanos haitianos y luego limpiando su mano en la camisa de Bill Clinton. Hay cosas que no cambian nunca, especialmente ciertas mañas -eternas- y limpiarse en otros [a sus espaldas] es una de las más célebres. Muchos salvadoreños amantes de la "viveza" sin duda darán la razón a G. W. Dar la mano a "haitianos pobres" bien podría ser considerado un gesto de simpatía, casi humanitario. Limpiarse en otro es ..... algo a la medida de un mentiroso emérito.

Este pecadillo de G. W. se podría categorizar como una nueva regla de lo que no hay que hacer, pero al revés: "Límpiate en otros, antes que ellos se limpien en ti". En manos de políticos inescrupulosos, esta acción es metáfora pura. En realidad, de acuerdo a Carl Sagan, esta regla, más bien es un caso especial de la denominada regla de hierro: "Haz a los demás lo que te plazca, antes que ellos te lo hagan a ti", pero por su aplicación en el campo de la acción política, la regla de las manos limpias, bien se merece una categoría especial.

En el mundo real, los códigos morales -aparentemente- han pasado a ser papel mojado, exceptuando aquellas reglas cuyo cumplimiento es de verificación difícil o imposible, como por ejemplo "Amar a Dios por sobre todas las cosas". ¿Como se puede probar que alguien cumple o no cumple esta regla? Pero cuando pasamos a reglas menos abstractas como por ejemplo "No matarás", resulta evidente -al menos para los violadores de las mismas- la necesidad de volver más compleja la interpretación de los códigos morales y legales, de forma que para algunos sea posible matar, y al mismo tiempo mantener el status de personas morales [personas decentes como decimos en El Salvador].

La BBC publicó hace pocos días el reporte especial "Diez mandamientos para América Latina", en donde se presentan 10 historias que exploran la imposibilidad de cumplir con algunas de estas reglas o mandamientos. La historia relacionada con el mandamiento "No matarás", se ilustra con el caso dramático de Samuel Gonzáles, un soldado salvadoreño -matar es difícil- confiesa Gonzáles, pero resulta evidente que es mucho más difícil no hacerlo.

Hace algunos años, el científico Carl Sagan, describió la dificultad de aplicar estas reglas o normas de conducta, como instrumentos efectivos de convivencia social. En el artículo "Las Reglas del Juego" que aparece en el libro "Miles de Millones", Sagan analiza la regla de oro, y otras normas de conducta. Los párrafos restantes están dedicados a comentar pasajes del artículo de Sagan, tratando de asumir un punto de vista salvadoreño. Finalmente, se ha agregado al repertorio la regla de las manos limpias, la cual seguramente no es una invención reciente, pero -hay que reconocerlo- no todas las generaciones tienen la oportunidad de presenciar una interpretación tan literal de la misma.

La Regla de Oro
"La norma más admirada de conducta , al menos en occidente, es la "regla de oro" atribuida a Jesús de Nazaret. Cualquiera conoce su formulación en el Evangelio de san Mateo del siglo I: "Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos"."

La Regla de Plata
"La regla de plata es diferente: "No hagas a los demás lo que no quisieras que te hiciesen". Martin Luther King rindió tributo a Gandhi como primera persona en la historia que convirtió las reglas de oro o plata en instrumentos eficaces de cambio social. Pero incluso Gandhi tuvo problemas para conciliar el empleo de la no violencia con las necesidades de la defensa frente a quienes seguían reglas de conducta menos sublimes. Además las reglas de oro y plata resultaban totalmente inaplicables en la lucha de Mandela y los suyos en contra del Apartheid." Lo mismo podría decirse del caso salvadoreño.

La Regla de Bronce
""Paga el bien con el bien, pero el mal con justicia", dijo Confucio en parte en respuesta a la regla de Oro. Esta podría llamarse regla de Bronce: "Haz a los demás lo que ellos te hagan". Es la lex talionis, "ojo por ojo y diente por diente"." Ojo por ojo, y el mundo terminará ciego, comentó Gandhi.

La Regla de Hierro
"De acuñación inferior es la regla de hierro: "Haz a los demás lo que plazca, antes que ellos te lo hagan a ti". Esta regla parece ser el precepto tácito de los poderosos."

La regla de Hojalata
En el inframundo se encuentra la regla de hojalata: "Trata de ganarte el favor de los que están por encima de ti y abusa de los que tienes debajo". La versión salvadoreña sería: "las gallinas de arriba se cagan en las de abajo". Es el lema de los matones y los "enrollones" (en la acepción salvadoreña).

Nepotismo
"La otra regla corriente es: "privilegia en todo a tus parientes y haz lo que te plazca con los demás". Esta regla, conocida como nepotismo, es llamada por los evolucionistas "selección de parentesco"." La versión aplicada a la política salvadoreña sería: "privilegia en todo a los de tu partido y haz lo que te plazca con el resto".

La Regla de las Manos Limpias
"Límpiate en otros, antes que ellos se limpien en ti". Ya hemos mencionado que esta regla bien podría ser considerada un caso especial de la regla de hierro, sin embargo su universalidad la hace merecer mención aparte. A principios de la década de los 90, el juez italiano Antonio di Pietro se convirtió en celebridad mundial, cuando envió a la cárcel a cientos de funcionarios del gobierno italiano y ejecutivos del sector privado, como resultado de la denominada operación Manos Limpias que investigaba la corrupción en las licitaciones públicas. Cabe mencionar que incluso Silvio Berlusconi, fue investigado por di Pietro. Pero al final Berlusconi se limpió en otros.... En una maniobra digna del libro Guinnes de Records, el susodicho aprovechó la atención que el país entero prestaba a la semifinal del campeonato mundial de fútbol en 1994 -jugada entre Italia y Bulgaria- para lograr la aprobación, con los votos de su coalición, del decreto Biondi que quitaba poderes a los jueces. La sesión parlamentaria tuvo lugar mientras la Bulgaria de Stoichkov perdía la semifinal con la mano de un árbitro francés. Tras el triunfo de la selección italiana, en los medios italianos -que en porcentaje nada despreciable son propiedad de Berlusconi- durante varios días solo se habló de la clasificación italiana a la final del mundial. Cuando los políticos de oposición intentaron reaccionar, el asunto ya era ley de la república, y así como va el mundo, y como dice la canción de Violeta Parra, lo más probable es que el juez di Pietro termine preso. "Límpiate en otros -incluido el juez- aunque necesites una pequeña ayuda de un árbitro francés". Esa sería, más o menos, nuestra pequeña versión ilustrada de esta regla.


viernes, 5 de marzo de 2010

Ninguna Mentira puede durar por Siempre

"La verdad está siempre en el cadalso, y la mentira siempre en el trono".
Sin embargo, en ese cadalso se balancea el futuro.

MARTIN LUTHER KING, DISCURSOS.

Es imposible tapar el sol con un dedo, y sin embargo, algunos lo siguen intentando. Hoy por hoy, Monseñor Romero es el salvadoreño más universal, y en palabras de Ignacio Ellacuría: "con Monseñor Romero Dios pasó por El Salvador". Lo mismo ha ocurrido con personajes como Nelson Mandela, Martin Luther King o Gandhi. A excepción de Mandela, todos fueron asesinados en sus propios países. A excepción de Gandhi -y en menor medida de King- también es válido aquello de que "nadie es profeta en su tierra".

Hace pocas semanas tuve la oportunidad de ver el film "Invictus", que relata la etapa de la vida de Nelson Mandela que comienza con su liberación. En una de las escenas iniciales, el auto que conduce a Mandela desde la prisión pasa cerca de campos de futbol, en donde juegan muchachos negros que lo aclaman como héroe, y luego pasa frente a un campo de rugby, en donde practican jóvenes blancos -¿quién es?- pregunta uno de ellos -¡es el terrorista Mandela!- responde el entrenador. Esa y otras conversaciones que surgen entre los personajes de la minoría blanca retratados en el film, vuelven inevitable la tentación de trazar paralelos con la realidad -pasada y presente- de El Salvador.

Martin Luther King recorrió un camino similar. En el punto más álgido de su carrera dijo: "...Pero no es fácil tomar posición por la verdad y por la justicia. A veces implica frustrarse. A veces decir la verdad y tomar posición implica caminar por las calles con un peso en el corazón A veces implica perder el trabajo y ser objeto de la burla y el escarnio. Y puede implicar que un niño de siete u ocho años le pregunte a su papá "¿Por qué tienes que ir a la cárcel tanto tiempo?"

"......Todavía podemos cantar "We Shall Overcome!" (Venceremos) -repetía Luther King- porque Carlyle tenia razón "ninguna mentira puede durar por siempre". Venceremos porque William Cullen Bryant tenía razón: "La verdad, derribada por tierra, se levantará otra vez." Venceremos, porque James Russell Lowell tenía razón: "La verdad está siempre en el cadalso, y la mentira siempre en el trono". Sin embargo, en ese cadalso se balancea el futuro. Venceremos porque la biblia tiene razón "Cosecharás tu siembra"....

A pesar de los pesares, en EE.UU. se celebra -como una de las efemérides más importantes del año- el 15 de enero, día del nacimiento de Luther King. Debe ser un trago amargo para los sectores que conspiraron para hacerle la vida difícil. Pero, ni modo. En algún momento todas las sociedades son obligadas por las condiciones dinámicas de la realidad a hacer un mea culpa. EE.UU. lo hizo con King, y aparentemente El Salvador ya inició un proceso similar con Monseñor Romero.

Y no faltaba más, con la canonización como una posibilidad cada vez más fuerte, la asamblea legislativa -haciendo gala de una dosis notable de olfato político- reconoció que ya no vale la pena el intento de tapar el sol con un dedo. Así las cosas, durante la sesión del pasado 4 de marzo, la asamblea estableció -mediante decreto- el 24 de marzo, como día de Monseñor Romero. Llegaron tarde, pero algo es algo....

Desconozco si los habitantes -tanto de la mayoría negra, como de la minoría blanca- de Sudafrica ya tuvieron la oportunidad de ver el film "Invictus" en las salas de cine, o en los canales de TV de mayor rating, o en las ventas de DVD -legales o piratas-. El hecho es que los dueños de los medios en El Salvador ya decidieron que la mayoría de ciudadanos de este país todavía no estamos listos para ver el film "Romero". En algunos mercados municipales, ni siquiera los vendedores de DVD´s piratas se atreven a ofrecer esta película. Los mismos que se rasgan las vestiduras cuando hablan de libertad, practican una censura ideológica descarada.

No es ninguna sorpresa la irrelevancia con que la mayoría de medios de comunicación ha tratado la noticia del "Día de Monseñor Romero", rayando casi en un intento de volverla invisible. En La Prensa Gráfica, la noticia apareció en la página 28 (sección política), en la edición del 5 de marzo. En la versión electrónica del mismo periódico, la noticia no era visible, a menos que el lector interesado recurriera al buscador.

Tampoco sorprende la reacción del partido ARENA. No es para menos. Aceptar que Monseñor Romero es un santo, equivale a aceptar que durante 30 años han estado repitiendo mentiras acerca de esta historia, y en eso la derecha ha sido realmente coherente. Sin embargo, tal como repetía Martin Luther King: "ninguna mentira puede durar por siempre" ... Y al final todas las cosas se saben con el tiempo. El círculo se está cerrando, pero algunos [cada vez son los menos], insisten en tapar el sol con un dedo.